martes, noviembre 04, 2008

COMUNICADO SOBRE MOVILIZACIONES SOCIALES EN COLOMBIA



COMUNICADO
En las últimas semanas el país ha visto el levantamiento simultáneo de empleados públicos de la rama judicial, de los corteros de caña del Valle del Cauca y de pueblos indígenas de siete departamentos. De manera pacífica, y en uso del derecho legítimo a la protesta que les asiste, las asociaciones que representan los intereses de estos grupos han expresado su malestar frente a la situación crítica por la que atraviesan sus integrantes: el incumplimiento de las leyes laborales en el caso de los sindicatos de trabajadores, la inexistencia del trabajo digno entre los corteros de caña y el despojo de las tierras que históricamente le pertenecen a las comunidades indígenas y que el Estado se ha comprometido a reconocerles legalmente. Sin embargo, el Gobierno, en vez de proteger los derechos fundamentales consagrados en la Constitución Política de 1991 a la libre expresión de las posiciones políticas y a la libre asociación, persiste en asociar todo tipo de protesta con un acto criminal, poniendo en peligro a los dirigentes de estas movilizaciones políticas y vulnerando su derecho a la protesta legítima. En Colombia existe una larga tradición de deslegitimación de los movimientos sociales por parte de los gobiernos y las fuerzas armadas. El Estado colombiano tiene una deuda con los diferentes intentos de oposición que se han presentado en el país. En casos lamentables, el Estado ha sido incapaz de garantizar el ejercicio de la oposición y de abrir un espacio inclusivo para el libre debate democrático: durante la década de los ochenta fuimos testigos inermes de la desaparición de todo un movimiento político que intentaba incluirse en la vida pública por medio de las vías de representación política. La vinculación de las protestas sociales con actores armados del conflicto colombiano en la que insisten algunos sectores de opinión, pone a los líderes de estas movilizaciones en una situación de vulnerabilidad frente a los excesos de los grupos de extrema derecha que operan en el país. A través de este comunicado queremos expresar nuestra posición en la actual coyuntura política.
1. La actual estrategia de polarización de la opinión pública que se adelanta desde las más altas dignidades del Gobierno solo contribuye a reproducir la exclusión en la participación política que impide la superación efectiva del conflicto y reemplaza el debate argumentado de las ideas por el ejercicio de la violencia. Nos oponemos por completo a que las manifestaciones pacíficas de oposición sean calificadas como ilegales y transgresoras del Estado Social de Derecho cuando, por el contrario, son la expresión más saludable de la democracia. El sentido de las movilizaciones y la respuesta del Gobierno son muestras de la permanencia de la exclusión y la marginación a que estos grupos de oposición han estado históricamente sometidos.
2. Respaldamos las acciones que en problemas fundamentales para toda la nación, como la distribución de la tierra y las condiciones del trabajo, llevan a cabo las organizaciones dentro de los límites de la participación política que debe garantizar el Estado sin distingo de credo religioso, político, orientación sexual o pertenencia étnica. A los pueblos indígenas de poco les sirve la titulación de tierras si los agentes armados al margen de la ley –y dentro de ella– los hostigan y asesinan, así como permanentemente ejercen presión para desplazarlos de sus territorios; los corteros de caña de azúcar no gozan efectivamente de sus derechos laborales y fundamentales cuando su trabajo está inscrito en una
denigrante economía varios de cuyos visos semejan al esclavismo; los empleados de la justicia, elemento esencial para el funcionamiento del Estado, se ven atacados cuando el Gobierno incumple los compromisos que legalmente había adquirido.
3. Del mismo modo, expresamos nuestro más categórico rechazo al uso de la violencia como una forma de la lucha política, cuestión en la que, justamente, coinciden los movimientos de oposición que se han manifestado en las últimas semanas. Así pues, las acusaciones del Gobierno en las que relaciona a los líderes de las marchas y de las protestas como infiltrados de los grupos armados ilegales no solo carecen de fundamento sino que ponen en riesgo las vidas de individuos que están ejerciendo el libre derecho a la expresión tan caro a nuestro sistema político.
Con estas líneas, queremos llamar la atención sobre la virulencia del actual escenario de la política en el país. Es imperativo para todos los participantes abandonar las acusaciones infundadas para desprestigiar al contrincante político, el cruce de improperios que no tienen cabida en el encuentro de ideas y, sobre todo, la estigmatización de los miembros de la oposición. Los Departamentos y estudiantes de Antropología abajo firmantes, transmitimos así nuestra insatisfacción frente a cómo se está dando la política en la situación actual y hacemos un llamado para que los argumentos venzan la violencia y, de una vez por todas, cese la estigmatizacion del derecho a la protesta y se reconozcan las causas estructurales del inconformismo social.
Queremos finalizar exigiendo al Gobierno la firma de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, y afirmando que Apoyamos la MINGA INDÍGENA y los 5 puntos propuestos por esta:
1. Denunciar al TLC y al modelo de desarrollo, como una trampa inconsulta, un negocio entre cinco socios y una entrega de la vida y la libertad y hacemos un llamado al mundo a no firmar nada con estas condiciones.
2. Frente a la legislación actual, que es una legislación del despojo, pedimos que se derogue la Ley Forestal, según la misma sentencia C-030 de la Corte Constitucional y que se inicie un proceso de iniciativas legales populares o consultadas con los pueblos.
3. Frente al terror, la parapolítica y la guerra, pedimos la verificación internacional legítima, la acción consecuente y la protección de los pueblos frente al Estado y al régimen.
4. Frente a los convenios, pedimos su inmediato cumplimiento con veeduría.
5. Frente a la ausencia de la democracia, pedimos las condiciones y recursos necesarios para que los pueblos hagamos nuestra agenda, y construyamos una institucionalidad que vaya reemplazando ésta del terror y del despojo.
Firmado
DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGIA UNIVERSIDAD EXTERNADO, DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGIA UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA, DEPARTAMENTO DE ANTROPOLOGIA UNIVERSIDAD JAVERIANA, ESTUDIANTES DE ANTROPOLOGIA DE LA UNIVERSIDAD JAVERIANA, ESTUDIANTES DE ANTROPOLOGIA DE LA UNIVERSIDAD
EXTERNADO, ESTUDIANTES DE ANTROPOLOGIA DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL, ESTUDIANTES DE ANTROPOLOGIA DE LA UNIVERSIDAD DE LOS ANDES.

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lunes, febrero 18, 2008

¡CULPABLES!

Hoy declararon culpables a los militares involucrados en la masacre de Jamundí en la que asesinaron a 10 oficiales de la DIJIN y un civil (hay mas información sobre este hecho en entradas anteriores de este blog) generando revuelo, como lo ha hecho este caso desde sus inicios, en la opinión de los colombianos que no saben en quien confiar. Un acto realizado por fuerza pública contra fuerza pública de las dimensiones de este hecho es un fiel retrato de la violencia de nuestro país: sin sentido aparente, despiadado, sin un culpable evidente a quien culpar, y sumido en una bruma de dudas que nadie parece ser capaz de resolver. Eventos como este en un conflicto complejo como el que vivimos han desangrado nuestro país casi desde su nacimiento como nación. Entre pruebas contundentes me sorprende ver la incredulidad de los colombianos ante un esfuerzo de hacer justicia, esto solo es prueba de que ya no sabemos en quien confiar, que la incertidumbre devoró cualquier ápice de credibilidad que emergiera de nuestro suelo, y la llegada de una era de paranoia e incertidumbre que determinará la locura de nuestro país que sigue irguiéndose sobre millares de cadáveres estancados en sangre.

Dolor. Ése es nuestro principal producto de exportación.

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domingo, febrero 17, 2008

¿Sabes en donde estas parado?

Ayer estuve de paso por la plaza de Bolivar, tenía afán, pero aún así no pude evitar detenerme frente a la catedral y observar silenciosamente la plaza por un momento. Un sitio que ha marcado el sentir de un país entero, que ha vivido la violencia en usurpadoras ráfagas, las palabras "Colombianos, las armas os dieron la independencia, las leyes os darán la libertad" en el palacio de justicia que sigue bañado en sangre e impunidad. Un sitio que sigue recibiendo gritos de dolor, pasión y esperanza; pero también de ira y angustiosos deseos de venganza. La plaza de Bolivar lleva sobre su suelo el devenir de una Colombia que no ha dejado de luchar por seguir viva entre despiadados conflictos. Recordé esas propagandas de History Channel mientras pensaba en todas esas cosas: ¿Sabes en donde estas parado?

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lunes, diciembre 31, 2007

La violencia que llegó a Transmilenio


El sábado pasado llegué al portal del norte como a las once de la noche. Noté mientras el bus articulado se ubicaba para dejarnos que había un par de patrullas parqueadas al rededor del portal, y que uno de los túneles estaba cerrado con cintas amarillas. Cuando el bus abrió sus puertas para que bajáramos vi a un agente de policía que se había quedado dormido en uno de los puestos del bus, lo desperté y me dio las gracias. Mientras salíamos juntos del vehículo me comentó que habían apuñalado a alguien en el túnel del portal, por eso lo que había visto momentos antes. Yo no lo podía creer, ¿Cómo así, mataron a alguien en Transmilenio?
Hoy salió la noticia en el tiempo con más detalles de los que me dio el agente aquel día. Resulta que dos obreros manifestaron su repudio a dos jóvenes que estaban orinando en el túnel que había visto cerrado, y después de unos empujones los que estaban orinando respondieron atacando a los obreros a puñaladas. Uno de los obreros falleció mientras el otro ya fue dado de alta del hospital. Dicen que si la ambulancia hubiera llegado a tiempo se hubiera evitado la muerte.
Lo sorprendente de la noticia es que se le da mayor importancia al problema de la ambulancia (si llegó a tiempo, si no, si hubiera podido llegar antes, si el servicio de ambulancias en Bogotá es competente o no, etc.) y al de la policía, pues no se logró capturar a los agresores, que al hecho de que apuñalaran a dos personas en un espacio público como Transmilenio solo por acusar una mala conducta. Se asume como normal que algo así pase, entonces el verdadero problema es mirar a ver como solucionamos las consecuencias de eso (la ambulancia, la policía, lo que sea), en vez de ver que hacemos para reducir la violencia entre ciudadanos. ¿Así es de natural la violencia en nuestras vidas?
LA IMAGEN QUE ACOMPAÑA ESTE ARTICULO ES EL RETRATO HABLADO DEL AGRESOR

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lunes, diciembre 17, 2007

Reflexion del 2007: Rock y violencia en Colombia


Para terminar este año y para retomar actividades en este blog que estuvo inactivo mucho tiempo quisiera proponer una reflexión frente a los distintos acontecimientos que marcaron el papel del rock nacional en la escena pública colombiana. El hecho que más marcó esta imagen fue la muerte de Julián "Pitbull" a manos de Skin Heads en nuestra capital. Este hecho se mostró en distintos medios de comunicación como un caso sintomático de violencia entre grupos urbanos, es decir, se intentó decir que estos grupos se estaban matando entre ellos en las calles de Bogotá como si fueran pandillas en guerra. ¿En serio es así?
El caso de Julian hay que verlo con cuidado para ver si es que "se están matando" como se pretende mostrar. No fue un problema entre Hard Core y SHARP fue un problema entre Julian y uno de los Skin Heads; fue resuelto violentamente por éste último con el respaldo de su grupo; sucedió en Bogota, Colombia en un contexto de conflicto y violencia específico; en fin, no es tan fácil como decir "es que entre tribus urbanas se están matando".
Sin embargo la constitución de los grupos urbanos tiene bastante que ver, sobre todo por tratarse de grupos reaccionarios. No estoy diciendo que los grupos reaccionarios son violentos, pero en un contexto como el colombiano donde se considera la violencia como la forma más efectiva de lograr un impacto social la conformación de grupos puede tener altos índices de violencia, es así como en los conciertos vinculados a estos grupos son comunes ciertos roces por motivos aparentemente banales: "me miró mal", "me quitó la novia", "me regó cerveza", "dijo algo que no me gustó", etc. El problema es que todo se termina solucionando a golpes. ¿Y el rock ahí que? ¿Será que fue más la bulla de los medios que el papel del rock en actos violentos? repasemos el segundo caso que quiero nombrar en esta reflexión: Rock al Parque.
Este año el festival gratuito más grande de América Latina presenció actos de violencia singulares: un espectador atacado por varios otros, y tres oficiales de policía gravemente heridos por un grupo de asistentes al evento, incidente que terminó en el uso de gases lacrimógenos. ¿Qué pasó? Recordemos que Rock al Parque surgió como una iniciativa para reducir la violencia entre grupos urbanos que estaba alcanzando índices considerables, es un espacio de “extrema convivencia”.
El festival del 2007 fue calificado como “malo” por gran parte del público rockero de Bogotá por no tener la calidad de invitados que presentó en años anteriores (Manu Chao, Fear Factory, Caifanes) o que presentaron otros festivales (Sepultura en el festival Altavoz de Medellín), pero yo lo calificaría como “malo” desde que perdió de vista su finalidad como espacio de convivencia en su afán de protagonismo como “El Festival Gratuito más Grande de América Latina”. Pero tenemos que pensar cómo se esta viviendo el festival y el rock en Bogotá y en Colombia para que estos incidentes sucedan, ¿En que momento ser rockero, metalero o punkero se volvió parte de la violencia en nuestro país? ¿Será que el rock nacional no escapa de la espiral de violencia en la que se ve envuelto nuestro país? ¿Será que la convivencia ya no nos importa mientras tengamos las mejores bandas del mundo tocando en el Simón Bolivar?
En mi opinión, las culturas urbanas permiten que haya formas de expresar descontento, de transgredir una realidad que no nos llena, de acusar una sociedad injusta sin el uso de la violencia directa, sin tener que matar a cada persona que participa en este mecanismo intolerable para muchos. Esto es lo que el rock colombiano hace en la vida de miles de habitantes de un país con injusticias evidentes, violencia naturalizada y un conflicto armado incomprensible para muchos y que nos toca a todos. Como dijo un integrante de la banda de Death Metal SOCAVÓN en el festival de Usmetal del 2006: “muchos creen que esto es una moda, pero esto es un luto por toda la sangre que se ha derramado en este país en una guerra estúpida”. ¿Será que nos estamos matando? ¿Será que nos tenemos que matar? No creo, pero al parecer hay gente que si. Sin embargo parece no ser la mayoría.

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lunes, enero 08, 2007

CHÚCAROS


Que tal, hace mucho que tengo descuidado este espacio y quiero retomar su uso compartiendo un trabajo que hice para la universidad. Puede que suene ñoño, pero creo que puede ser interesante para algunos, ya que se trata de una observación de los policías bachilleres de una estación de transmilenio.
Gracias al creciente monopolio del transporte público por parte de este medio y la eficiencia de su servicio una gran parte de la población bogotana interactuamos con estos personajes uniformados que resguardan cada estación. La observación fue realizada con el propósito de saber si hay un patrón por el cual ellos consideran gente sospechosa; aunque la observación se hizo solo en una estación y no es una muestra considerable para responder completamente la pregunta, da algunas luces a las motivaciones y comportamientos de los auxiliares bachilleres.
Espero que lo disfruten, aprendan algo y, sobre todo, que lo comenten.

INTRODUCCIÓN
Todos los que alguna vez hemos usado el sistema Transmilenio nos percatamos de la presencia de estos jóvenes uniformados que resguardan la entrada de cada estación revisando las maletas de todo el que quiere entrar. Pero no revisan todas las maletas ni están alerta todo el tiempo. ¿Acaso hay gente a la que consideran sospechosa y gente a la que no? Este informe presenta resultados de una observación realizada con el fin de encontrar las causas de las variaciones en el cumplimiento del deber de estos personajes. Las observaciones consistieron en vigilar la estación de Transmilenio de Las Aguas en sesiones de aproximadamente dos horas cada una, interactuando con los auxiliares encargados de custodiarla. Cada acontecimiento o testimonio que llamó mi atención fue registrado en un diario de campo que constituyó la base de datos de este informe.
El informe presenta primero la descripción del sitio, las normas y los actores que participan en la labor de los bachilleres. Continua describiendo las relaciones entre dichos actores partiendo de los auxiliares, es decir, la relación de los auxiliares con cada uno de los actores, incluida la relación entre ellos. Para finalizar se presenta un planteamiento de conclusiones al analizar lo observado.
DESCRIPCIÓN DEL SITIO
Las observaciones fueron realizadas en la estación de Transmilenio de Las Aguas, ubicada en la carrera tercera con calle diecinueve (sobre la carrera). La estación esta compuesta de un solo vagón metálico con dos accesos que se dirigen hacia el norte y sur. Los auxiliares permanecen en estos accesos. Cada acceso tiene tres barandas, dos a los costados y una tercera que divide el espacio en dos zonas que desembocan en los torniquetes, siendo éstos la última instancia del acceso. Una de las zonas pasa por la caja, ésta está truncada por barandas cortas con el fin de moldear la fila de la gente que se dirige a la caja en zigzag. La segunda es un acceso directo a los torniquetes para la gente que ha comprado su pasaje previamente. Todas las barandas están aproximadamente a un metro de altura. Las barandas de los costados son mas largas que la del medio, dando lugar a una tercera zona que no esta dividida por la baranda del medio. Así pues, para acceder a la estación hay que pasar primero por esta tercera zona del acceso, luego por una de las dos antes nombradas y cruzar por uno de los torniquetes.
Si se está mirando hacia el norte a la derecha de la estación está la vía de los buses de Transmilenio y luego las instalaciones del ICETEX (Instituto Colombiano de Crédito Educativo y Estudios Técnicos en el Exterior), que limitan al norte con el Centro Colombo- Americano y al sur con una plazoleta que conecta la estación con el eje ambiental. Esta plazoleta, a su vez, limita al sur con la Academia Colombiana de la Lengua. Todos los buses llegan desde el sur y al alejarse del vagón giran hacia el oriente para regresar al eje ambiental por detrás de las construcciones recién mencionadas. Al hacer esto la calzada rodea el Centro Colombo-Americano separándolo de otra plazoleta llena de una especie de bolardos de superficie plana donde la gente se sienta. Esta plazoleta esta rodeada por unas escaleras de ladrillo que, si se ven desde arriba, tienen forma de herradura, dejando libre el lado occidental donde se encuentran dos abundantes árboles. Después de éstos esta la gran glorieta de la diecinueve con tercera que está justo frente a la estación, siguiendo la convención propuesta al principio de este párrafo.
Sin dejar a un lado dicha convención, a la izquierda de la estación hay un paso peatonal de unos ocho metros de ancho que antes era parte de la carrera tercera. A lo largo del paso hay bancas de dos puestos a cada lado, separadas entre si por unos cuatro metros, allí se ubican vendedores ambulantes, emboladores y limosneros; sobre todo en el extremo sur de la estación y al lado de Procoil, del cual voy a hablar a continuación.
Al otro lado del paso se observa el edificio Procoil, cuyos dos primeros pisos tienen locales y dos porterías (torre A y torre B) que llevan a las oficinas y apartamentos ubicados en los siguientes veinticuatro pisos. Desde la estación se ve una pizzería en el primer nivel, que esta a una altura menor que la de la acera, al lado de la cual hay un corredor que va hacia un supermercado Olímpica. Al otro lado de la pizzería se ve uno de los bares del centro comercial, frente al cual se reunen varios vendedores ambulantes (son los vendedores aquí ubicados los que proporcionan llamadas y cigarrillos a los bachilleres). En el segundo piso se ve un restaurante de ventanas anaranjadas. Procoil esta sobre la diecinueve en el extremo norte de la cuadra, limita hacia el sur con la Alianza Francesa que a su vez limita con una sucursal de Bancolombia. Con el banco termina la cuadra dando paso a una cafetería, seguida de un edificio residencial y, finalmente, las instalaciones del ICFES (instituto colombiano para el fomento de la educación superior).
NORMATIVIDAD
Los auxiliares tienen la responsabilidad de requisar las maletas o paquetes de cualquier persona que desee entrar a la estación. Para el cumplimiento de esta labor deben estar de pie en lugares puntuales de los accesos asignados según la cantidad de bachilleres que estén en el momento. La mayoría del tiempo hay dos o tres de ellos en cada acceso, pero alrededor de las seis de la tarde, completan cinco en al acceso norte. Cuando son dos deben estar en la tercera zona del acceso uno parado enfrente de cada una de las otras dos zonas; cuando hay un tercero este se ubica en la parte de acceso directo (sin caja) detrás de su compañero. En caso de que haya dos mas, estos se ubican delante de los dos primeros en la tercera zona.
El encargado de vigilar la conducta de los auxiliares es el patrullero, del cual hablaremos mas adelante. Mientras están en los accesos se les prohibe comer, beber o fumar y por supuesto distraerse conversando con los transeúntes. En cada turno tienen un descanso de media hora en el que pueden hacer lo que quieran, usualmente buscan comida y, los que fuman, buscan un cigarrillo. Aproximadamente cada media hora pasan por la estación dos agentes en una moto para vigilar el cumplimiento de las normas y recibir un breve informe por parte del patrullero. A este acto se le llama revista.
LOS AUXILIARES
Los auxiliares, también llamados bachilleres o chúcaros, ubicados en la estación de Transmilenio son jóvenes entre dieciocho y veinte años que llevan entre cuatro y seis meses prestando el servicio militar. Usan dos tipos de uniforme, por un lado esta el traje verde oliva con corbata del mismo color y camisa de un verde mas claro, zapatos de charol y boina; por otro lado pantalón y chaqueta larga, ambos verde oliva, camiseta de un verde ligeramente mas claro, un par de botas de soldado y cachucha. Sobre cualquier tipo de uniforme usan un chaleco reflector que los distingue como encargados de Transmilenio. Aparte del uniforme están equipados con una macana o bolillo como arma.
La mayor parte del tiempo se les ve charlando entre ellos de mujeres, música, o burlándose de los transeúntes, el patrullero, o de algún compañero. Si ven la oportunidad de apoyarse en las barandas o sentarse no la desaprovechan, pues tienen que cumplir con turnos de ocho horas. Fue grato para ellos, como para mí, que los acompañara durante las observaciones, pues era un entretenimiento que les hacía más agradable su estadía en la estación. En una ocasión me propusieron quedarme hasta el final del turno, yo accedí, luego estaban muy agradecidos por la compañía. Esto permitió que la comunicación con ellos fuera fluida y cordial.
EL PATRULLERO
El patrullero es un agente profesional de la policía al cual se le distingue por su sombrero (plano con visera) e insignias, pues usa el mismo uniforme y chaleco que los auxiliares. Tiene también un revolver y un radioteléfono para comunicarse con la central y pedir apoyo de otras unidades, como la policía metropolitana, antiexplosivos, y hasta el ESMAD (Escuadrón Móvil Anti-Disturbios), si es necesario.
El cargo de patrullero es rotado con más frecuencia que el de los auxiliares. En general están atentos a lo que pasa en la estación. Pasa casi todo el tiempo en el acceso sur, pues lo irrita la cantidad de transeúntes de la otra entrada que es la de mayor flujo de gente. Al ser la figura inmediata de autoridad de los auxiliares se mostraba rudo, haciendo difícil la comunicación con él.
LOS TRANSEÚNTES
La estación de las aguas es la más cercana a varias universidades del centro de la ciudad, como la Distrital, el Externado, la Central, la Tadeo, entre otras; y a otros centros educativos como la Alianza francesa y el Centro Colombo Americano. Así pues, la mayoría de la gente que utiliza la estación de Transmilenio está vinculada a estas instituciones, en especial estudiantes, aunque también hay oficinistas y gente del común que necesita ir al centro de la ciudad. Alrededor de la estación también se encuentran indigentes y vendedores ambulantes, algunos frecuentan la zona y conocen a los auxiliares.
LA RELACIÓN ENTRE LOS PATRULLEROS
Los auxiliares conservan una fraternidad leal con sus compañeros, son poco competitivos y tratan en lo posible de cubrirse unos a otros frente a la autoridad. En general pretenden pasar un buen rato y divertirse, en lo posible, en vez de cumplir la labor que se les otorga. En el acceso norte, donde se realizaron las observaciones, aprovechando la constante ausencia del patrullero, no se cumplía casi ninguna norma más allá de permanecer en el acceso (que a veces era violentada para hacer una llamada o comprar clandestinamente un cigarrillo), pero si se acerca el patrullero u otra autoridad se regulan entre todos para que no “pillen” a nadie. Una noche un chúcaro tuvo que chiflar repetidas veces para avisar a su compañero, quien estaba haciendo una llamada, que la revista se acercaba; al llegar el otro, justo antes de la revista, no estaba más aliviado que el auxiliar que lo llamó. En ocasiones alardean entre ellos sobre los beneficios que sacan de su labor, como decomisos que no entregan a sus autoridades o sobornos, pero no llegan a generar competencia o individualismo.
SU RELACIÓN CON LA AUTORIDAD
La autoridad inmediata de los auxiliares es el patrullero. La relación con esta figura depende de la persona que desempeñe el cargo, es decir, hay patrulleros que son más permisivos que otros generando diferentes conductas en los bachilleres. Por ejemplo, uno les permitía hacer llamadas en cualquier momento si se le avisaba, mientras otro se molestaba al sorprenderlos hablando conmigo. Sin embargo hay reglas que no se negocian, como la imposibilidad de comer o fumar; y otras que todos permiten romper como registrar a todo el que pase todo el tiempo, o la posición que deben ubicar en el acceso. Todos los patrulleros son muy permisivos en cuanto a las requisas mientras no se dejen “pillar” en la revista.
Así pues, los bachilleres usualmente no requisan a nadie. En todas las observaciones realizadas solo revisaban a los transeúntes en cuanto veían la moto aproximarse, a excepción de un día, en el cual hubo un evento en la Academia Colombiana de la Lengua. Los participantes del evento llegaron en carro por la calzada de Transmilenio interfiriendo con los buses de este servicio, para superar este problema llegó el Mayor encargado del funcionamiento general del sistema. En vista de la cercanía de tan importante personaje no dejaron de requisar constantemente a la gente que pretendía entrar a la estación. este comportamiento cesó en cuanto terminó de salir la gente del evento, por la misma vía por la que llegaron, y el Mayor se hubo retirado.
Un factor importante a tomar en cuenta al describir la relación de los auxiliares con la autoridad es que éstos están prestando un servicio obligatorio. Aunque algunos de los auxiliares querían continuar con la carrera militar, todos expresaban inconformidad con la función que desempeñaban en la estación. a esta inconformidad se sumaba el hecho de que, según la regulación del servicio militar, los bachilleres debían prestar servicio en Transmilenio solo durante tres meses y todos llevaban mas de cuatro en esta labor (desde que empezaron a prestar el servicio). al preguntarles por la posibilidad de reclamar por el cumplimiento de la norma respondieron con miedo: "eso es lo que ellos quieren que uno haga para joderlo después".
SU RELACIÓN CON LOS TRANSEÚNTES
Como se menciona arriba, la mayoría de la gente con la que se relacionan los auxiliares son estudiantes. En general los bachilleres consideran a éstos inofensivos, suelen decir "aquí no pasa nada, solo los estudiantes". Sin embargo su relación con los universitarios no es cordial, pues "joden" mucho cuando se les pide colaborar en el cumplimiento de su función, en ocasiones los tratan mal diciendo cosas como "estúpido" o "cuidado con la bomba". según testimonios, este comportamiento es menos frecuente la estación de las aguas que en otras cercanas a centros educativos, como la de las calles setenta y dos ó cuarenta y cinco, debido a la conciencia de estar en una zona de alto riesgo (el centro).
En algunos momentos los auxiliares tienen contacto con agentes criminales de la zona aledaña a la estación. Ellos contaban, por ejemplo, que en la estación de la calle diecinueve con caracas con frecuencia debían correr tras indigentes que cometían robos, y al alcanzarlos los golpeaban brutalmente con las macanas. Los auxiliares, al igual que el patrullero, legitiman el uso punitivo de la violencia, es decir, consideran que el castigo violento es válido e incluso necesario para mantener el orden. Esta legitimidad no se presenta solo en el ejercicio de su deber. Uno de los bachilleres, casado con la madre de su hija, manifestó sus celos a uno de sus compañeros después de haber llamado a su pareja. Inicialmente él llamó a su casa sin recibir respuesta, luego la llamó al celular pero solo escuchó una canción romántica que sonaba al fondo antes de que se cortara la llamada. Después de narrar el acontecimiento a su compañero ambos auxiliares estaban de acuerdo en que se debía castigar a la mujer violentamente.
CONCLUSIONES
Las requisas que se realizan en la estación de Las Aguas son pocas y se realizan en los momentos en los que los auxiliares son evaluados. Entonces, la cuestión es cuando requisan mas allá de a quien requisan, pues es poca la preocupación de los bachilleres en este aspecto. Ellos carecen de una responsabilidad para cumplir con su función asignada, pues están siendo obligados y no tienen una motivación mas allá del miedo a la sanción de la autoridad.
Los auxiliares están envueltos en una dinámica de normas punitivas de control a la cual deben acomodarse para cumplir el servicio militar obligatorio. Así pues no adquieren responsabilidad frente a su acción en la fuerza policial sino que se cuidan de no ser castigados, e interiorizan esta dinámica asumiendo actitudes como la descrita frente a la violencia.
La actividad de los bachilleres esta determinada por la presión ejercida por la autoridad, siendo así, la permisividad del patrullero permite que ellos no hagan mucho. Esta relación es causada por el miedo al castigo y la inconformidad de los bachilleres obligados a realizar la labor policial que se les otorga.

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lunes, agosto 21, 2006

ROCK 'N' ROLL NOT DEAD


Despues de mucho tiempo de no escribir nada, y del desarrollo del nefasto conflicto en el medio oriente, prefiero volver con algo divertido. Jerry Lee Lewis va a sacar un nuevo álbum a finales de septiembre. "THE LAST MAN STANDING", cuya carátula pueden ver en este artículo, tendrá colaboradores grandes como Bruce Springsteen, Rod Stewart, Eric Clapton, y más. Pero lo mas impresionante que contendrá, en mi opinión, es su versión de "Rock and Roll" de Led Zeppelin que interpreta junto a Jimmy Page. El titulo de este articulo los llevará a la página del nuevo álbum, por así decirlo, donde pueden escuchar comentarios del productor sobre él, y un sample de la canción "Rock and Roll".